Una
mañana nos regalaron un conejo de indias.
Llegó a casa enjaulado,
al mediodía le abrí la puerta de la jaula.
Volví a casa al añochecer,
y lo encontré tal como lo había dejado.
Jaula adentro, pegado a los barrotes, y temblaba...
Del miedo a la libertad.
Llegó a casa enjaulado,
al mediodía le abrí la puerta de la jaula.
Volví a casa al añochecer,
y lo encontré tal como lo había dejado.
Jaula adentro, pegado a los barrotes, y temblaba...
Del miedo a la libertad.
